miércoles, 22 de abril de 2009

Hay cosas que no cambian...

Hace bastante tiempo que no tiraba sus letras locas en este medio de comunicación audio visual no-masivo. La razón principal es que he estado más ocupado que wáter de estadio con todo lo que respecta a la universidad. La vida de trabajador ad honorem en Uruguay concluyó de buena forma, de hecho no fue tan ad honorem como se puede creer, para graficar que tan mal no anduvo la cosiaca. En fin, hay que acoplarse a la realidad nacional. Esa vida en la que abunda el descontento con el Transantiago, la gente con el seño fruncido, weones wenos pa la xuxá que se suben sin pagar a la cromi, esa costumbre de andar más apretado que forrito de salamé en el trome, la sobrexplotación de personajes ahora-conocidos como la chucky Angelica, Edmundito, Arturo Prat (no el del billete), Super Mario (no el de nintendo) y cuanto animal se introduce a un reality con ese fin o con el de aparearse en pantalla.

Algunas de estas cosas ya las había visto antes de irme a Uruguay. Pero también hay algunas novedades sabrosas que me perdí durante mi estadía en la república oriental.

Ejemplos claros de esto es… tome nota:

La crisis de Hardcorito con Mariuxi con llantos incluidos; el nuevo romance entre Harry y Sharon Mayo (es como la quinta vez que van a estar juntos); Calle 7, una copia media cuica y fleta de Yingo, que a su vez es una copia del “cerebro” del histórico e inigualable mekano; el esforzado y sacrificado compatriota enyesado traficando droga en España; la inmersión en una pichina de la hija del ministro de Hacienda, que aún sigue dando pa’ comer en la prensa después de los dichos “super” atinados de Tatán; el festival de Viña y sus distintas competencias que ni los jurados saben quienes las ganaron; el torneo de tenis de la misma ciudad que gana siempre mi primo, que ahora anda con la Daniela Castillo el muy poncio; la volá de raja que nos dio Croacia en la Copa Davis por la ausencia del poncio antes mencionado; el detido definitivo de Madsedo Zadas de laz pichangaz pdofezionades (pseudo-profesional… como dice el barti); las eternas tardes de los Simpson durante el verano; la gran estafa a lo Jorge Cluni y la posterior fuga de Mauricio Israel a Israel, esponsoreado por el ex marido de la Vivi Chucrutberger, que está entera de flaca (deja el codo de PVC, loca!!); la sobredosis de aspirinas y tapsin a lo Jim Morrison de Edmundito Varas en el cerro San Cristóbal, el mismo que se puso choro en la fiscalía y le quiso pegar al juez; la enfermedad que tuvo por las cuerdas al sapo… Livingstone, por cierto, que ahora tiene calle con su nombre; y como el popular caía hasta el cuarto lugar de abajo para arriba de la tabla de posiciones del campeonato, además de perderme los carretes al interior del camarín albo.

Todas estas historias las viví a la distancia, pero con el recuerdo presente de la tierra que ha visto desarrollarme como ser pluricelular que soy, donde jui pre púber y me salieron mis primeros pelitos, donde debuté en las ligas del amosh (a lo cura Hasbún), donde comencé a formar al intelectual y literato que ahora soy. Aquí en Chilito. Aquí donde las cosas no cambian en tres meses. En el país donde los carros de sopaipillas no te son indiferentes; aquí, donde hacen el arrollado primavera más grasoso del planeta (que en China no existen); aquí, donde hay más farmacias que enfermos y paraderos del Transantiago juntos; aquí, donde algunos nostálgicos aún piden las micros amarillas de regreso en la capital, donde, a su vez, ya no saben para donde expandir el metro; aquí, donde Bielsa puede hacer jugar como astros a arboles como Cereceda; aquí, donde el eufemismo es la máxima expresión del lenguaje nacional sin tener puta idea de lo que es; aquí donde nació la Wena Naty, el Choro Mota, el Choro Naco, el Chuña, el lanza internacional con dos homicidios (o domicilios, al gusto del consumidor!!) en España y cuanto weon se ha hecho famoso en Youtube; Aquí, donde copiamos mal todas las cosas que tenemos; aquí, donde se le muere en pantalla un animal al veterinario mas imitado de Chile; aquí, donde imitan al mejor imitador de Chile hasta en la calle; aquí, donde la gente lee el diario de atrás para adelante, si es que llegan a adelante… aquí, donde nadie asume ni sus peos… en fin… así somos los chilenos... así soy yop!!

By Igorcete…